El regreso de la tos ferina
México ha registrado 288 casos de tos ferina en lo que va de 2025, acercándose a los 463 reportados durante todo el año pasado. A pesar de ser una enfermedad prevenible, el repunte se debe a la disminución en las tasas de inmunización, especialmente en niños pequeños.
La Bordetella pertussis es una bacteria que causa la tos ferina, una infección de las vías respiratorias altamente contagiosa. Se transmite de persona a persona, a través del contacto directo con gotículas expulsadas al estornudar, toser o hablar. Tras el contagio, el periodo de incubación suele ser de siete a 10 días, dando inicio a la primera fase, caracterizada por síntomas más severos, como la acumulación de mucosidad en las vías respiratorias, una tos incontrolable, vómitos, fatiga extrema y, en algunos casos, un sonido silbante al inhalar aire. En los bebés puede causar dificultad respiratoria o pausas en la respiración. Finalmente, en la fase convaleciente, la tos disminuye, aunque puede persistir durante meses.
En sus etapas iniciales, puede ser difícil de diagnosticar debido a su similitud con otras enfermedades (resfriado, bronquitis). Sin embargo, puede confirmarse mediante una prueba de cultivo a partir de moco nasofaríngeo, un análisis de sangre o la técnica de PCR (Reacción en Cadena de Polimerasa). El tratamiento incluye antibióticos como azitromicina o eritromicina, así como de fármacos que controlen la fiebre y congestión nasal, especialmente en la primera fase de la enfermedad.