Director fundador | CARLOS PAYAN Director general | CARMEN LIRA SAADE • Director Alejandro Brito Lemus

SALUD SEXUALIDAD SOCIEDAD

ARCHIVO HISTÓRICO

Número

Usted está aquí: Inicio / 2017 / 03 / 01 / Cirugía contra la obesidad
× Portada Guardada!

Cirugía contra la obesidad


Personajes con mejillas rosadas, dedos toscos y cuerpos robustos viven en las pinturas y esculturas de Fernando Botero. Los cuerpos voluminosos son la esencia de sus obras y la belleza del color en cada área del cuerpo de mujeres, hombres e infantes acoge la mirada de espectadores. En el arte se rompen los estereotipos, mientras que en la vida real el sobrepeso y la obesidad se han convertido en un problema de salud pública que requiere atención de emergencia.

Cifras con del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que en el país casi el 70 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad, resultado de una vida cada vez más sedentaria y una mala alimentación.

Verónica Pratti, coordinadora del área de psicología del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas, explicó a Letraese que la obesidad es una enfermedad causada por factores genéticos, hormonales, nutricionales, psicológicos y socioculturales, que requiere de una atención integral especializada.

El sobrepeso y la obesidad se calculan por medio del Índice de Masa Corporal (IMC), un indicador que permite evaluar el estado nutricional de una persona al dividir el peso en kilos entre el cuadrado de la estatura en metros. El IMC debe ser de 20 a 25 en peso normal, de 25 a 30 indica sobrepeso, de 30 a 35 se considera obesidad grado I y cuando es mayor a 40 se diagnostica como obesidad mórbida, esto significa que aumenta el riesgo de desarrollar una o más enfermedades incapacitantes así como propiciar una muerte prematura.

Una opción quirúrgica

Ya que la obesidad es una enfermedad crónica multifactorial, requiere de un tratamiento multidisciplinario con especialistas en psicología, nutrición, fisioterapia, endocrinología, medicina interna (psiquiatras y cirujanos).

La cirugía bariátrica es un tratamiento quirúrgico que permite una pérdida de peso sostenida. Su principal finalidad es reducir la mortalidad y las comorbilidades relacionadas con la obesidad mórbida.

Según la Norma Oficial Mexicana para el Tratamiento del Sobrepeso y la Obesidad, para acceder a esa opción quirúrgica se requiere un IMC de 35 a 40 más una enfermedad asociada, como diabetes tipo 2, hipertensión, triglicéridos altos, colesterol elevado, ovario poliquístico o síndrome metabólico. Es decir, no es un procedimiento estético.

La cirugía bariátrica se puede realizar a partir de los 18 años y hasta los 60; sin embargo, se deben evaluar las condiciones y necesidades de cada paciente para elegir el procedimiento más adecuado. Quien se somete a este tipo de cirugías debe estar comprometido a seguir el tratamiento como mínimo entre dos y cinco años, debido a que es necesario monitorear el sistema del paciente a pesar de que pierda peso y desaparezcan las comorbilidades.

Si una persona es candidata al procedimiento y tiene problemas de salud mental como esquizofrenia o trastorno límite de la personalidad, debe ser atendida por especialistas y recibir tratamientos farmacológicos para poder ser operada.

Compromiso de largo aliento

La manga gástrica consiste en reducir el estómago entre 80 y 90 por ciento, esto significa que se restringe la capacidad de comer debido a que el fondo gástrico, que es la parte superior del estómago y es el área donde hay mayor concentración de hormonas, incluidas las que regulan el apetito, lo que permite al paciente tener una sensación de pronta saciedad. De esta forma es más fácil perder peso porque se lleva una dieta sin hambre.

El bypass gástrico, por su parte, es el procedimiento más recomendado para personas con diabetes mellitus tipo 2, ya que modifica el estómago de tal forma que se pueda desviar la mayor parte de los alimentos al intestino delgado. Esto permite un impacto en el metabolismo por la alteración de varias hormonas ya que se reduce la absorción de nutrientes, con lo que se logra un control inmediato del índice glicémico. Esto no significa que la diabetes haya desaparecido.

Estos procedimientos se realizan por medio de cirugía laparoscópica, que es menos invasiva. Esto significa que los pacientes vuelven más rápido a sus actividades cotidianas, aunque sigue siendo una cirugía mayor.

De acuerdo con Pratt, si el o la paciente paciente baja menos del 50 por ciento del IMC, no sería una cirugía exitosa ya que se requiere perder entre el 80 y 85 por ciento. Además, quienes se someten a la cirugía deben tener controlada la diabetes, los triglicéridos y el colesterol, y es indispensable no presentar alteraciones de la presión, es decir, no sólo se requiere bajar de peso sino controlar todo el sistema.

La especialista puntualizó que, una vez que se da de alta, el paciente requiere de un seguimiento de nutrición, psicología, fisioterapia, medicina interna (endocrinología o psiquiatría) por lo menos dos años y a largo plazo ya que sólo de esa forma se garantiza una plena mejora en su salud.


Comments
comentarios de blog provistos por Disqus